Todos queremos ser ecológicos, responsables de nuestro medio, cuidadores del paisaje. Sin embargo, hay que tener cuidado de que nos engañen con cualquier cosa que sea de color verde: No todo lo que brilla es oro ni todo lo verde es “ECO”.

Durante la época donde la palabra crisis aun no era conocida y donde en la experimentación valía todo sin tener en cuenta el gasto económico (recordemos Ecovulebard y su nulo éxito) se puso de moda un elemento que los más modernos  (tampoco conocíamos aun el termino hipster)  no dudaron en llamar “Jardín Vertical” llenándolo de virtudes ecológicas y un sin fin de frases del tipo “como hemos podido vivir sin esto!!!

Si es Verde Mola y si es Vertical… Mola Más

Un jardín puede adoptar muchas formas y geometrías, incluso puede llegar a tener una cierta inclinación considerable…pero el cambio de ángulo a noventa grados propone una descontextualización del concepto “jardín” que, y eso hemos de reconocerlo, es más que interesante.

Los primeros jardines verticales se desarrollaron en Inglaterra, que debido al clima de humedad constante y lluvias aseguradas tenían la certeza de que este tipo de jardines funcionaría sin  apenas mantenimiento… Se equivocaron.

Jardín Vertical - La gran Estafa Verde

Un jardín vertical, a diferencia de uno horizontal no contiene sustrato de donde conseguir el alimento y agarrar la raíz de la planta. Funciona a través de un sistema de riego hidropónico donde las plantas absorben los nutrientes directamente del agua y se encuentran humedecidas de manera constante y artificial. Este tipo de sistemas se realizan en agricultura para conseguir producciones de alto rendimiento, pero están sujetas a un gasto económico considerable debido a la cantidad de agua necesaria (el agua va en constante movimiento para oxigenarse) y el mantenimiento del sistema, ya que si en algún momento el sistema deja de funcionar es solo cuestión de horas que la raíz se seque y la planta muera rápidamente.

Esto fue lo que ocurrió precisamente a nuestros camaradas ingleses, las condiciones higrotérmicas no bastaban para el mantenimiento del jardín vertical y era necesario incorporar un sistema mecánico de humedecimiento de la vegetación.

El gasto de agua necesario para mantener un jardín vertical es semejante al necesario para mantener una pradera en un campo de golf y los beneficios entre estos dos elementos son incomparables.

Bien es cierto, que el jardín vertical incorpora una serie de beneficios además de los estéticos como el buen aislamiento térmico de la fachada a la que va anclado y la mejora de la calidad del aire en términos relativos al CO2. Aun asi, desde Paissano creemos que el gasto que supone la construcción de este tipo de instalaciones supera con creces los beneficios que podemos obtener.

De hecho, uno de los jardines verticales más famosos de España se encuentra en Madrid, en la entrada del “Caixa Forum” (irónicamente frente del jardín botánico)  y aunque su atractivo es indiscutible, la entidad esta pensando en sustituirlo por algún elemento de menor coste anual.

jardin vertical caixa forum

Alternativas a lo Horizontal

Bajo un concepto “Revival” podemos pensar que una vista al pasado es una buena opción para encontrar alternativas a los jardines horizontales. Los alardes tecnológicos son, como mínimo, interesantes pero hemos de reconocer que todo lo que hacían nuestros antepasados lo hacían más bonito y mejor.

Planta y tierra son un binomio inseparable y durante unos cuantos cientos de años seguramente seguirá siendo así. Es por eso que para conseguir la ansiada verticalidad  no es necesario mucho más que plantas trepadoras y un buen lugar de agarre.

¿Acaso las imágenes que vemos a continuación no son un ejemplo perfecto de Jardín vertical sin desafiar estúpidamente a la naturaleza? ¿ No es este tipo conceptos simples los que de verdad funcionan?

jardin vertical

jardin verticla natural

Jardin vertical Paissano

Así que ya sabéis Paissanos, que no os engañen: Los jardines horizontales y las ideas verticales para poder seguir creciendo.