El paisajismo que rodea las ciudades y hábitats donde vivimos es lo que nos define cultural y socialmente. Estamos tan atados al paisaje y al medio que los cambios que sucedan en él nos suceden también a nosotros.

¿Alguna vez te has preguntado que pasaría si la montaña que ves todas las mañanas desde tu ventana desapareciera? ¿Cómo te afectaría si donde ayer había un colina, hoy se ubicara una llanura?

 

“El paisaje es cultura, nuestra cultura. Y los humanos no solemos aceptar de manera positiva el cambio en el espacio que cotidianamente moramos”

 

Los proyectos de paisajismo masivo y radicales traen siempre multitud de polémicas al plantear un cambio en la imagen que tenemos sobre nuestro entorno. En contraposición, suelen ser proyectos que pretenden mejorar de manera substancial el medio a través de cambios antrópicos donde la mano del hombre toma las riendas de la naturaleza.

Dentro de la multitud de casos de paisajismo radical, destaca uno debido a su belleza, grandiosidad…y brutal impacto ambiental.

 

Hablamos de la montaña de Tindaya en Fuerteventura.


Tindaya en Fuenteventura:  Santuario Natural o Artificial

En 1994 el gran artista Chillida pone en conocimiento publico la gran obra que va a desarrollar junto con las autoridades isleñas. En pleno corazón interior de la isla de Fuerteventura, se alza la montaña de Tindaya la cual domina la gran superficie de llanuras que rodean el montículo.

Paisajismo Radical - Tindaya en Fuerteventura

tindaya Paisasjimo

El proyecto pretendía crear un espacio interior que hiciera las veces de santuario a través del vaciado de la montaña.

 

“Un gran cubo de 50 x 50 x 50 metros se generaría en el interior de la montaña donde solo existirían tres aperturas; una como acceso y otras dos radicalmente más grande en la cumbre de la montaña como lucernarios”

 

Las imágenes del proyecto nos muestran como el escultor pretendía hacernos pequeños respecto a una naturaleza brutalista que nos engulle y nos muestra su portentosidad.

Hemos de reconocer, que como concepto e interpretación del espacio el proyecto no tiene parangón y genera un paisaje de interior que pocas veces la gente de a pie puede experimentar.

Sin embargo, fueron muchos los detractores de este faraónico proyecto, ya que se dudaba sobre si el vaciado de la montaña afectaría al ecosistema del medio o incluso a la propia estructura de la montaña. Se temía el riesgo de que crear un agujero de 125.000 m3 pudiera crear un colapso de la propia montaña y terminaran por destruir este hito del paisaje que estaba presente en el día a día de las poblaciones cercanas.

 

Seccion Tindaya Proyecto

Tindaya Interior

 

El proyecto se encuentra paralizado ya que además de las duras criticas medioambientales, vuela sobre él la sombra de la corrupción y de las partidas presupuestarias de dudosa procedencia.

 

Esperemos no tener que incluir este proyecto en el futuro en nuestra lista de TOP 7 de desastres paisajísticos y podamos relacionarlo más bien con nuestros paisajes de fantasía.


 ¿Y tú, que harías?

Un buen ejercicio de reflexión es preguntarse a uno mismo si considera que la ejecución del proyecto es positiva o negativa:

 

“¿Es acertado crear un espacio único que atraiga el turismo y fomente la cultura de la zona o es mejor permanecer estático evitando la sombra del desastre medioambiental?”

 

Desde Paissano creemos que este proyecto nunca se llevara a cabo y quedara en nuestra memoria como una gran idea de un gran artista que nunca llegó a ver la luz. Actualmente se esta poniendo mucho en duda que el vaciado sea capaz de sostenerse por si mismo y ya no están tan claros los cálculos estructurales que respaldaban el proyecto.

Ante la falta de seguridad, siempre es mejor no avanzar temerosamente y asegurar que, tras el despertar de cada mañana, la montaña, el paisaje, el escenario al que estamos acostumbrados; continúe estáticamente recordándonos quienes somos, a que cultura pertenecemos y que identidad es la que nos marca.

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