La clivia es una de las especies más utilizadas en los jardines de las ciudades en estas épocas del año (comienzos de la primavera). Su gran rusticidad, su potente follaje y su espectacular y vivaz floración hacen de la clivia una apuesta segura a la hora de crear macizos o molduras en el diseño del jardín.

Tanto si tienes un extenso jardín donde realizar plantaciones como si cuentas con una terraza o un pequeño balcón, la clivia se adapta al cultivo tanto en macetero como en tierra por lo que es una especie perfecta para su cultivo doméstico.

“La clivia destaca en los meses de comienzo de la primavera donde su espectacular flor sale a la luz. Aun así, el resto del año su follaje de gran textura y colores verdes no nos deja indiferentes”

 

Te invitamos a que adquieras un par de estos ejemplares, ya que sus cuidados son muy simples y su recompensa muy satisfactoria.


Necesidades de Mantenimiento

La clivia o “Clivia nobilis” es una planta de origen sudafricano originaría de las zonas de bosques húmedos. Es una planta vivaz de hoja perenne y floración estacional que soporta muy bien su implantación en climas mediterráneos debido a sus altas temperaturas y sus extensas horas de sol.

Tanto si vas a cultivar la clivia en el suelo del jardín o en un macetero es fundamental que el drenaje sea lo más óptimo posible debido a que no soporta muy bien los suelos encharcados o excesivamente húmedos. Asegúrate de que la consistencia del suelo sea, como mínimo, franca y que tenga un aporte de nutrientes suficientes durante las época de mayor crecimiento (principios de la primavera y durante esta misma), esto ayudará a un mejor crecimiento de la planta y una floración más fuerte y colorida.

Clivia

Una Clivia asilada, no es necesario mucho más.

La clivia, aunque tenga una exposición solar plena y resista perfectamente la cercanía al mar, no aguanta tan bien las heladas. Acepta correctamente las posiciones umbrías por lo que no te preocupes si tu jardín no cuenta con un soleamiento total.

Jardinería ornamental

Su época de floración va desde finales de febrero ( es de las primeras especies en florecer en primavera) hasta mediados de mayo y su flor puede ser, dependiendo de la variedad, en ramillete como el Aloe vera o en flor. Los colores de estas flores son de cromatismo cálido yendo desde el rojo al amarillo pasando por el naranja.

Para terminar, comentar que las posibilidades de la clivia en tu jardín son muy amplias ya que aceptan todo tipo de posiciones y soluciones:

 

  • Puedes colocarlas en grupo para formar una masa verde de gran textura y flores intensas.
  • Aisladas como elemento singular o en maceta también dan buen resultado.
  • En borduras acompañando un camino o un sendero es una buena opción ya que tienden a generar masas uniformes.
  • En zonas marítimas o urbanas funcionan perfectamente gracias a su resistencia a la salinidad y a la polución.

 

Clivia

Un macizo de Clivias acompañando un árbol.

Clivia

Clivia en macetero.

Clivia

Una bordura de Clivias acompañando una vivienda.

 

Animaos a comprar en vuestro vivero más cercano una de estas especies ya que es genial para iniciarse en la jardinería o para darse un capricho en tu jardín. Debido a su textura, color y altura (que llega como máximo a medio metro) es recomendable usarla de moldura del Ave del Paraíso ya que darán un toque exótico a tu jardín y una combinación de colores cálidos espectacular.

 

Un saludo Paissanos, y a disfrutar del paisaje.

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